Durante el mes de junio, las terminales automotrices fabricaron 37.029 unidades, lo que representó una disminución del 13,6% respecto al mismo mes del año anterior. Este resultado profundiza la tendencia negativa del sector, que ha registrado retrocesos interanuales de dos dígitos en cinco de los seis meses transcurridos en 2026.

En términos acumulados, la producción total del primer semestre alcanzó los 204.658 vehículos, una cifra significativamente menor a las 250.478 unidades producidas en la primera mitad de 2025. Al analizar los segmentos, se observa una disparidad notable: mientras que la fabricación de automóviles de pasajeros sufrió un desplome del 37,2%, el sector de vehículos utilitarios logró amortiguar el impacto con una merma de apenas el 2,9%.

«El sector se enfrenta a un desafío estructural ante la mayor presencia de vehículos importados en el mercado interno y la necesidad de ajustar las líneas de producción a las nuevas demandas del mercado global.»

El impacto del mercado externo

El informe de ADEFA destaca que el desempeño exportador, pilar fundamental de la industria local, también mostró signos de debilidad. Las ventas al exterior sufrieron una baja interanual del 1,7% en junio y del 2,1% en el acumulado semestral. Esta retracción se explica principalmente por el menor dinamismo de Brasil, destino que concentra cerca de dos tercios de los envíos internacionales, y una caída en las exportaciones hacia Paraguay.

A pesar del escenario complejo, algunos mercados regionales mostraron señales positivas. Las terminales locales lograron incrementar sus despachos hacia Chile y Colombia, lo que permitió compensar parcialmente las pérdidas en los mercados principales. No obstante, el sector se enfrenta a un desafío estructural ante la mayor presencia de vehículos importados en el mercado interno y la necesidad de ajustar las líneas de producción a las nuevas demandas del mercado global.