Según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el índice interanual también mostró un retroceso del 1%, evidenciando que la desaceleración de la inflación aún no es suficiente para consolidar un repunte sostenido en la capacidad de compra de la población.

Evolución del mercado y comportamiento sectorial

El informe técnico de la CAC destaca que, con este resultado, el índice de consumo retomó la tendencia negativa que había caracterizado al primer trimestre del año. A pesar de que la subida de precios registró una desaceleración durante el sexto mes del año, situándose en un 1,9%, el alivio sobre los ingresos reales de los hogares fue solo parcial.

El ingreso disponible aún muestra un retroceso al compararse con el mismo periodo del año anterior, lo que mantiene el consumo en niveles similares a los observados en junio de 2019, previo al impacto de la pandemia.

«Los sectores vinculados al esparcimiento y bienes durables fueron los más afectados: recreación y cultura encabezó las caídas con un descenso interanual del 8,1%.»

El análisis desagregado por rubros revela un desempeño heterogéneo en la economía. Seguido por transporte y vehículos, que retrocedió un 7,4%. Asimismo, el rubro de indumentaria y calzado registró una baja estimada del 4,6%.

En contraste, el segmento de vivienda, alquileres y servicios públicos se posicionó como el de mejor desempeño, con un crecimiento interanual del 9,4%. Este incremento estuvo impulsado fundamentalmente por una suba del 18,5% en la demanda eléctrica, mientras que el resto de los rubros no especificados promedió una baja del 2%.

Desafíos para la recuperación: inflación y crédito

Para la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, la evolución futura del consumo dependerá estrechamente de la profundización del proceso de desinflación. La entidad considera que la estabilidad de precios es una condición determinante para recomponer el poder adquisitivo de las familias y, consecuentemente, su capacidad de gasto.

No obstante, el estancamiento en la adquisición de bienes durables ha generado interrogantes sobre cuáles serán los motores que traccionen la actividad en el corto plazo. En este sentido, el informe subraya que la recuperación del crédito y una disminución en los niveles de morosidad serán factores críticos para reactivar la demanda de electrodomésticos, inmuebles y vehículos, elementos esenciales para una mejora integral de los indicadores de consumo.